lunes, 11 de mayo de 2009

La Mujer Vampiro me ha besado
¿volverá?

domingo, 10 de mayo de 2009

Un día como hoy/despierto y miro de reojo el cuerpo en reposo de mi madre/escucho su respirar pausado. Soy la mujer más feliz en ese instante.

Un día como hoy/celebramos una misa en memoria de mi padre/a ella y a mí nos convocó su nombre/así tan sorpresivamente/a mamá se le escapan un par de lágrimas/comulgamos juntas/mis hermanos nos observan/hay un gesto amoroso.

Papá está con nosotros.

Un día como hoy/comemos/ríemos/estamos contentos.

Un día como hoy/llegan mis tías/las mujeres de la casa/de una casa ancestral.

Un día como hoy termina/estoy de regreso/todavía siento la caricia de mi madre/sus manos amorosas sobre mi cabeza/como un aleteo de mariposas/el beso de sus labios/mi nombre.

jueves, 7 de mayo de 2009

El profe y mis compas de la Especialidad: Oriana, Aurora, Xiomara, Ana (ambas colombianas), mi adorada Karen y claro, yo (en cuclillas junto a Elizabeth, Mara y Claudia. De pie: Pilar y Cinthia.
Hoy regresan las aventuras y el amor. Vuelvo a clases!!!!!

domingo, 26 de abril de 2009

En la fiesta de la rosa del CCU, su voz me guió a su encuentro. Ahí en medio de la multitud miré su perfil, su gesto cansado que intentaba dialogar con su interlocutor. Alrededor máquinas y unas cuantas personas que observaban en silencio. Nadie debe hablar, era la indicación. Se graba.

Ella salió minuntos después de la cabina improvisada. El azar nos colocó frente a frente. Una persona interrumpió antes nuestro abrazo fraterno. Una sonrisa. Un encuentro breve. Cálido. Se fue. Yo igual. Nada en ese lugar tenía sentido para mí. Ningún libro. Ningún autor. Nada. Pero la encontré como el verso de un poema de San Juan de la Cruz. Fue una aparición. Fue la Rosa de la Fiesta.
*
Cuando me despedí, tardé algunos segundos en saberme ahí en medio de un gigantesco artecfacto arquitectónico. Aquello era como un laberinto tapizado de papel. Revistas. Libros. Rosas. Anaqueles. Más anaqueles. Yo sólo quería salir del artificio como Ícaro. Volar.

En el sueño ella aparece justamente igual al encuentro a las Afueras. El MUAC y sus enormes cristales transparentes dejan de serlo y toman un color vino. Estamos entonces en la cochera del edificio de mi infancia. A las Afueras.

Un encuentro en vilo. Ella sonríe como si esperara mi salida. Y yo la observo a los ojos con ternura. Le digo que tengo libros, que he leído. Y ella entonces me dice que debo de dejar de leer. Escribe tu libro. Ya estás lista. Y entonces una fina lluvia empieza a caer sobre nosotras. Toma mis manos y damos vueltas y vueltas. Una inmesa alegría nos invade a las dos. Veo caer la lluvia sobre su cabeza, su rostro feliz. Despierto. Rosa otra vez.

viernes, 24 de abril de 2009

Conversaciones de Ciudad
en la Ciudad de México
¡aquí y ahora!

Oye que hay que tener mucho cuidado con las gripas, aquí el viernes se murió el cuñado de una compañera y antier, el sobrino de un compañero, de gripa. Hace como 15 días, los señores que cuidaban la casa, el señor falleció de una gripa mal cuidada. Está fuertísimo lo de la Influenza, dicen que está dando de los 20 a los 50 años, y que hay una epidemia muy fuerte.

Los trabajadores de base pueden irse, los de confianza se quedan y los vigilantes también y tú cúbrete la boca!

Las recientes informaciones dicen que han muerto 2 residentes de un hospital público.

La UNAM cerró hoy por Influenza.

miércoles, 15 de abril de 2009

Y aquí, sobre un acre de terreno, yacen personas muertas y moribundas. Resulta imposible distinguirlas, salvo tal vez por un movimiento convulso o el último estremecimiento de un suspiro procedente de un esqueleto con vida, demasiado débil para moverse. Los vivos yacían con la cabeza apoyada en los cadáveres y a su alrededor deambulaba la horrorosa procesión de personas emaciadas, sin objetivo, sin nada que hacer ni la menor esperanza de sobrevivir, incapaces de apartarse del camino, incapaces de mirar hacia el horrror que las rodeaba... Allí han nacido bebés, seres diminutos y envejecidos que jamás podrían vivir. Una madre, enloquecida, le gritó a un centinela británico que le diera leche para su bebé. Le puso al diminuto ser en las manos y echó a correr llorando terriblemente. Él destapó el bulto y comprobó que el niño llevaba días muerto. Esta jornada en Belsen ha sido la más horrible de mi vida.

Richard Bimbleby
Emisión de la BBC desde Belsen, 13 de mayo de 1945

Crímenes contra la humanidad. La lucha por una justicia global
Geoffrey Robertson

lunes, 30 de marzo de 2009

Madruga de lunes
Me despierta el sollozo de mi madre en mi sueño. Despierto. Ella llora amargamente. Su llanto me conmueve. Inconsolable. Es la palabra que califica la escena. Despierto. La humedad en mi rostro se hunde en la alhomada. Vuelvo a soñar.

Quiero despertar del sueño pero mis ojos están cerrados. Quiero consolar a mi madre pero yo no soy parte de la escena. Ella llora por mi hermana. Mi hermana está ausente. Despierto.
*
Hay una persecusión en las calles. Alguien te está buscando me digo. Otra vez estoy en aquel edificio de cuatro pisos y puedo mirarlo todo desde arriba. Yo tengo el control me repito. Nadie me atrapará. Mi hermano me espera. Hay una misión. Como cuando jugábamos en el parque España hasta ya muy tarde. La noche era parte del juego. Un desafío. Escondidos detrás de los árboles. No había sombras.
*
Su rostro misericordioso apareció al final de mi sueño. Sus ojos compasivos se detienen en los míos. Y toma de mis manos una bolsa de algodón. Un hilo dorado envuelve el misterio. Ella deshace el nudo. Un par de aretes de oro. Los reconozco. Son de mi madre. Brillan. Es acaso una ofrenda. Una ofrenda a su amistad. Rosa.

Datos personales

Mi foto
Vivo en Amsterdam 62. Bis.