XXIII
Ser insomne es desdoblar el tiempo, imantar-
lo. En las páginas voraces de la noche, yo he
podido contemplar el mundo, todo hombre se
abandona y se desmuere. El sueño se convierte
en un sacrificio, una bella inmolación del cuerpo
errante. (...)
TIMBRE: LA MÍSTICA EN BICICLETA
Hace 1 mes
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