Entonces la miré
antes la imagen de su rostro se perdió en un abrir y cerrar de mis ojos. Flash. Ella apareció y desapareció en un instante. Su imagen. Su imagen se clavó en un sueño del que sólo recuerdo la fugacidad. Las horas insomnes no existieron. Dormí.
Entonces la miré
el primer obsequio envuelto en papel de china morado: un collar de semillas.
el segundo obsequio un par de libros de Robert Louis Stevenson. En una fina edición. El papel que los cubría era una hoja blanquecina. Lisa.
Entonces la miré
tenía urgencia por encontrarla. De atrapar la luz. De cegarme.
Entonces la miré
ella sonrió. Sus brazos envolvieron mi cuerpo. La fugacidad regresó con sus horas inciertas.
Entonces desperté.
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