La luz caía delgada y filosa. A lo lejos, el horizonte era casi de color azul, como el cielo alto, inalcanzable. Más allá, el volcán los esperaba impávido y seguro. Eterno.
Ningún reloj cuenta esto
Cristina Rivera Garza
BABELIA: SEGUIMOS AQUÍ: ANTES Y DESPUÉS DE BAD BUNNY
Hace 1 semana
No hay comentarios:
Publicar un comentario